Los pequeños productores se agrupan paraobtener precios equitativos por parte de consumidores socialmente responsables. Tema central de la edición N° 47 de la revista Tercer Sector de la Fundación Del Viso.
“ En el 2001, los grandes productores, molinos e intermediarios le terminaron pagando dos centavos por kilo de hoja verde al yerbatero, diez veces menos que una década atrás. Y el precio en góndola era de 2,50 pesos, y ahora es de 3,50.¿Quién se benefició con los 270 millones de pesos de diferencia? “ Al igual que Miguel Angel Rodríguez, yerbatero de Misiones, muchos productores tratan de defenderse de la intermediación abusiva agrupándose en distintas organizaciones que promueven el comercio justo. Sobre esta gestión trata el excelente informe de Alejandro Cánepa (periodista) y Pablo Aharonian de la revista Tercer Sector que lleva 10 años reflejando las propuestas y avances de la sociedad civil en la Argentina.
Surgida en el Hemisferio Norte a fines de los ’60, la iniciativa del comercio justo tiene el propósito de garantizar que los pequeños productores de los países pobres puedan obtener una retribución por su trabajo acorde a los valores de mercado de los países ricos. En la actualidad hay 250 tiendas de productos solidarios en Europa y 20.000 en los Estados Unidos.
El autor considera que los precursores locales del comercio justo son las distintas experiencias de construcción de una economía con otros valores, como son las empresas recuperadas, el movimiento cooperativo, los nodos de trueque y los microemprendimientos. Si consideramos el caso de los clubes de trueque, la equidad y la reciprocidad son los soportes mismos del sistema de intercambio multirrecíproco. Por ejemplo, no se le agrega valor a la distribución de productos en el interior del nodo, o de un punto a otro de la Red. El acceso franco a la producción y el consumo, la participación y las relaciones cara a cara desalientan la explotación por medio del trabajo asalariado; mientras que el mecanismo de vencimiento gradual de los bonos (oxidación) constituye una valla eficaz a la exacción financiera.
Eric Calcagno, en un recuadro de la nota, afirma que en una Argentina con 18 millones de personas que no consumen, el “comercio justo” debería ser que primero puedan consumir, y explorar otras formas de propiedad. Para este economista el comercio justo no se da por sí mismo, requiere de sociedades justas, y por lo tanto es una decisión política. Una visión en sintonía con las declaraciones que el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva hizo en San Pablo durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) en junio de 2004: “El modelo de desarrollo que buscamos no lo genera espontáneamente el mercado”.
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